By Ale Valero
Generada con IA by Ale Valero
Granada no se visita, se descubre a capas. Ciudad de frontera entre Oriente y Occidente, guarda en su piel la huella de los nazaríes, el eco de Lorca y la luz dorada que cada tarde enciende los muros de la Alhambra. Sus cuestas empedradas suben hacia cármenes escondidos, sus teterías huelen a hierbabuena y sus bares mantienen viva una costumbre sagrada: con cada bebida, una tapa. A sus espaldas, Sierra Nevada; a sus pies, una vega fértil. Una ciudad universitaria, flamenca y lenta, donde perderse siempre es la mejor opción.
Ale Valero es granadina, cocinera y cronista de su ciudad. Formada entre Madrid y San Sebastián, volvió al Albaicín para recuperar recetas andalusíes y la cultura del tapeo de barrio. Desde su pequeña casa de comidas defiende el producto de la vega y la sierra, y cada fin de semana recorre los mercados y bares de siempre. Esta es su Granada: la de los rincones que no salen en las postales.